La magia de ser espontanea

La magia de ser espontanea

En algún punto de mi crecimiento personal y momento de "adultez", perdí por completo el interés por planear mi vida.

Eso sí, soy la típica persona que hace listas para todo –to do lists- y se plantea metas cada inicio de año. También reviso al final cuantas cumplí y cuantas me quedan por cumplir en un mes.

¿Pero planear? Planear que voy a comer mañana, que zapatos usar, como va a estar mi día y prepararme. No, perdí total interés en definir mis días en base a ideas de lo que pensaba que era lo correcto por adelantar y planear.

Decidí empezar a vivir mi vida con un poco mas de espontaneidad y diversión. Al final del día, vivir en Nueva York te hace experta en apagar fuegos inesperados y volverte completamente eficaz con el rumbo que tus días toman por cosas inesperadas.

Fue ahí cuando me di cuenta y empecé a notar que jamás planeo lo que me pongo.

Sí, ya se lo que has de estar pensando: ¡No puede ser!

Todo el mundo me hace la misma pregunta: ¿y planeas tus looks con días de anterioridad?, ¿cómo le haces para lograr el styling?, ¿cuánto te tardas?, ¿tienes tus looks ya preparados? No, la respuesta siempre ha sido no y seguirá por siempre siendo no.

Algo que no te esperabas –ni te imaginabas- de dearmilano es que soy muy “go with the flow” en cuanto en looks se trata y dependiendo de mi mood, me visto cada día.

Los looks para dearmilano jamás han sido alterados ni creados antes de tiempo y siempre son construidos con el único ingrediente necesario: espontaneidad.

Creo que es mi forma de ser más honesta y real con mis seguidores. La realidad es que pocas veces paso mucho tiempo enfrente de mi closet preguntándome que me voy a poner.

El proceso creativo siempre empieza y termina con el –statement piece-

Llámese sombrero, bolsa, falda o zapatos, siempre la pieza estrella inicia el chaos a seguir para complementar el look.

En base a esa pieza empiezo a armar el rompecabezas y encontrar los complementos perfectos que no le quiten el estrellato.

Hasta la quinta vez que mi amiga y fotógrafa Gaby me mencionó cuánto le impresionaba mi habilidad para no planear mis looks, me di cuenta que era un talento.

Al fin y al cabo, esa es la naturaleza de un fashionista o un blogger, usar cada pieza de su closet como su mejor aliado para crear la mejor versión de si mismo, ¿no crees?