Un sello más en mi pasaporte, un sello mas en mi alma. 

Por Andrea Maria

Canggu, Bali l Enero 2016

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Podía ver desde mi ventana lo que seria mi realidad por el siguiente mes de mi vida. Un mes sonaba como si fuera mucho tiempo, cuando en realidad al llegar me di cuenta que nunca seria suficiente. El azul del cielo se hacia uno con el océano, lo único que pude hacer fue cerrar mis ojos para enfocarme en ese momento. De pronto el avión se agito seguido de un anuncio en donde nos dieron la bienvenida a Bali. 

Sentí el calor del sol al salir del avión con dirección a una aduana en donde me recibirían con una sonrisa. La gente parecía diferente, como si supieran lo que pasaba por mi cabeza. Que bendición tan grande tener la oportunidad de conocer el mundo. Lo veja en cada mirada que cruzaba mi camino, una sensación de paz inigualable. Todos sabíamos para que estamos aquí. A pesar de que viajaba sola, la complicidad de los viajeros a mi alrededor me hacia sentir en casa. 

Todo fue sutil, como si estuviera volviendo a ver una de mis películas favoritas. Un sello más en mi pasaporte, un sello mas en mi alma. 

Tenia dos horas para leer antes de que Gaby llegara al aeropuerto para irnos juntas al departamento. Sin planearlo, nos toco el atardecer del aeropuerto a Canggu. El cielo que antes era azul se pintaba cada minuto de todo tipo de rosas, naranjas y amarillos. Hicimos una parada rápida en un restaurante que el chofer nos recomendó. Ya era de noche, nos bajamos rápidamente del carro para pedir la comida. Una vitrina llena de platillos balineses nos hacían saborearnos cada detalle. Había tres mujeres de las cuales solo una hablaba ingles. Le pedimos que nos explicara como funcionaba y nos dio a escoger tres tipos diferentes de arroz: cafe, blanco o amarillo. Al ver nuestras caras llenas de dudas nos dio a probar los tres, lo cual, -pensé, fue un muy lindo detalle. Después de elegir el tipo de arroz y sin saber lo que me esperaba de cada guisado, seguí mi intuición y la pinta que tenían era la única referencia que tenia. Verduras, granos, unas salsas espectaculares y ese arroz amarillo tan delicioso. Por fin llegamos a nuestro destino final, Echo Beach. Fue impresionarte ver que las fotos no hacían justicia a lo lindo que es. Mi casa por las siguientes semanas. My home away from home. Para nuestra sorpresa, el departamento estaba en el ultimo piso; el tercero. Nuestro departamento rodeado de balcones y ventanales del techo al piso, me hacían imaginar la hermosa luz que nos levantaría al día siguiente. 

Después de tener una cena espectacular, salí al balcón y viendo el cielo lleno de estrellas se me pinto una sonrisa en donde lo único que pude decir fue: gracias. Parecía un viaje largo, interminable, cansado pero al sentir esa paz sabia que todo había valido la pena. Lo bueno, nunca llega fácil, -pensé. 

 

Abrí mis ojos y eran las cinco de la mañana. Abrí las persianas para encontrar un cielo que comenzaba a pintarse de rosa. Esa fue la señal de que era hora de levantarme de la cama, correr por un café para presenciar tan majestuoso momento; el amanecer. Pero no era cualquier amanecer, era un amanecer que tenia meses ansiando ver. Soñaba con el, con tele-transportame para vivirlo aunque tuviera que regresar después. Era un amanecer anticipado y muy ansiado que por fin, tenia oportunidad de ver. 

 

Cabe mencionar que hace apenas unos meses me di cuenta del verdadero significado que tiene un amanecer. Representan vida, el inicio de una nueva oportunidad. Dios esta en cada uno de ellos, es su obra de arte. Me gusta pensar que el se levanta mas temprano que todos para hacernos un regalo todos los dias. Para explotar su creatividad y ponernos el ejemplo llenando de colores y magia el cielo. Regalándonos al sol, llenando de luz nuestra alma. Cada vez que veo el amanecer entiendo que no existe nada mas importante que volver a empezar; todos los dias. Todos nos merecemos una nueva oportunidad cada día ya que somos muy frágiles para vivir en el pasado, mucho mas para pensar en el futuro. El amanecer es la definición visual del presente, de todo lo que puede pasar. Nos da unos minutos de introspección para pensar en lo que queremos lograr ese día. Solo ese día. Porque nuestra atención siempre debe de estar en el segundo donde estamos. Tal como estas lineas que ya quedaron en el pasado y lo único que vale la pena escribir es exactamente el nacimiento, el amanecer de cada idea, de cada palabra. 

 

Parece surreal tener apenas 25 años y ver al mundo, ver la vida, con ojos de belleza. Si no vives en el presente, no lo puedes ver. Pero tengo que aceptar que el tener ojos de belleza me ha costado, lo he trabajado y no ha sido fácil. Cuando empece a entender el verdadero significado de la vida, me di cuenta que nuestra única tarea diaria es ver la belleza de lo que nos rodea. Por que con esa misma belleza traducimos cada palabra, cada emoción, cada momento. El tener ese tipo de ojos conlleva mucha responsabilidad. Los tienes que cuidar. No todo el mundo quiere ser visto con esos ojos, y lo tienes que respetar. Existen tantas personas ciegas. Les llamo ciegas a las personas que toman la decisión de ver lo malo en lugar de lo bueno. De enfocarse en sus limitaciones en lugar de la abundancia que Dios nos regala todos los dias. Tener ojos que ven belleza es completamente un reto. A veces siento que mi escritura es una forma de traducir todo lo que mis ojos de belleza ven en el mundo, ya que no muchos no lo pueden ver. Si tu tienes esos ojos, tienes que compartirlo. Tienes que darle oportunidad a otras personas de que vean el mundo a través de tus ojos. Pero para poder lograr eso tienes que perder el miedo y tienes que ser muy honesto. El que las personas vean la belleza a través de tus ojos implica también que vean tu alma; todo lo que eres. 

 

Entonces, para poder tener ojos de belleza necesitas hacer varias cosas. La primera es perder el miedo a ser tu con el mundo. La segunda es amarte mucho, permitirte ser, experimentar, vivir, caer, levantarte, sonreír y llorar. Ser vulnerable, ya que es uno de los regalos mas grandes que Dios nos ha dado. Si no fuéramos vulnerables ante el mundo nunca podríamos valorar las cosas hermosas. No pudiéramos tener ojos de belleza. Si no pudiéramos vivir la noche, no valoraríamos el amanecer. Y así es como va pasando, paso a paso. Vas soltando, vas siendo, vas desaprendiendo y te vas convirtiendo en tu verdadero ser. El que naciste para ser, para regalarle al mundo. Una vez que te descubres y te conoces, no querrás jamas volver a ser nada mas que tu. Y solo así perderás el miedo, y perdiendo el miedo llega la honestidad de lo que eres para después, empezar a ver la belleza de tu alrededor. Tener ojos de belleza.

 

Apenas hoy saldré a descubrir Bali. Me llena de paz saber que los mejores dias de mi vida todavía no han pasado y que yo, solo yo, con mis ojos de belleza soy la que decido el rumbo de mis experiencias. Experiencias que a través de mis ojos les enseñare a cada uno de ustedes. Están listos? 


love,

dear