ELLE.mx: Qué estudiar para trabajar en la industria de la moda

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Durante las próximas semanas, les contaré la historia de cómo llegué a estar hoy aquí, escribiendo para todas ustedes, lectoras de ELLE. A mis casi 25 años y con pelo lila, he identificado cuatro decisiones que han marcado mi vida. El día de hoy, les hablaré de la primera: la preparación.

Todo empezó a mis 17, justo antes de tomar la primera decisión que marcaría mi vida: Qué carrera estudiar. Siempre supe que quería estudiar diseño de moda, pero algo dentro de mí me decía que tenía que estar lista para todo lo que la vida me presentara. Tenía que prepararme.

Me metí a estudiar mercadotecnia en el Tec de Monterrey y después de tres años, sentí la necesidad de empezar a diseñar. En ese entonces, acababan de abrir la escuela italiana Istituto di Moda Burgo en México; fui a pedir información y sin pensarlo dos veces, a los pocos días ya estaba sentada en mi primera clase de diseño, al mismo tiempo que estudiaba mercadotecnia. Sí, empecé a estudiar dos carreras al mismo tiempo, y aunque muchas personas me decían que estaba loca, me aventé.

Por las mañanas iba a la universidad y por las tardes a diseñar. Fue el año más difícil de mi carrera, pero también del que más aprendí. Después de dos semestres, me fui a seguir mi carrera de moda a Milán. El plan era irme un verano, pero terminó siendo un año. Cuando menos lo imaginé, ya estaba parada enfrente de una de las construcciones más icónicas no solo de Italia, si no de las 4 capitales de la moda: El Duomo de Milán. No me lo podía creer. Viví sola, pasaba mis tardes dibujando, visitando todas las tiendas de los diseñadores top del mundo en Vía Montenapoleone, fue un sueño hecho realidad. Ahí entendí que cuando sales de tu zona de confort, cosas increíbles empiezan a pasar.

Al año regresé a México con metas muy grandes. No tenía ni la menor idea de por dónde empezar, ni de lo que iba a hacer. Empecé con demasiado drive: hice styling, escribía de moda y diseñe colecciones. Quería todo. Al poco tiempo emprendí el proyecto que hoy en día me hace levantarme todos los días de la cama: mi blog, Dear Milano. Hoy tres años después, les puedo decir que mi blog es la mejor versión de mí. Es la mujer soñadora que no solamente sueña, si no lo trabaja. La que se avienta a intentar cosas nuevas, se pinta el pelo de colores -just for fun- y no le tiene miedo a viajar sola por el mundo.

Gracias a mi preparación, he podido emprender este proyecto que se ha convertido mi vida.
Todas esas clases que decía: “¿Cuándo en la vida voy a necesitar estadística?”, “¿Para qué me ponen a medir resultados de investigaciones de mercado?, Cero se me dan las matemáticas…” han sido pieza clave. Sin esas bases y sin esa preparación mi blog no sería lo que es hoy en día. No tendría la visión y el profesionalismo con el que trabajo día a día emprendiendo nuevos proyectos.

A mí la vida me sorprendió con la oportunidad de poder poner en práctica mis conocimientos y tomar otra decisión que cambiaría mi vida; mudarme a la ciudad con la que todos los fanáticos de Sex and the City soñamos: Nueva York. Pero antes de contarles eso, quiero que hoy te lleves esta pregunta: ¿En dónde te ves en 5 años? Que no te de miedo la respuesta, sueña en grande. Aprende a ponerte metas y en base a ellas, prepárate con todas las herramientas que te harán llegar a ese objetivo. En mi próximo artículo te contaré la historia de cómo logré mudarme a Nueva York y trabajar en la industria de la moda, sin morir en el intento. Pero antes, te dejo de tarea esa pregunta. ¡Nos vemos el próximo domingo!


Xo,
Andy.