con g de gracias.

con g de gracias.

El aire es cálido, la gente está en la calle. Por primera vez después de un invierno bastante largo, tenemos un día normal en Nueva York. Podemos salir a sentarnos afuera de un café y la mejor forma de hacerlo oficial, es comprando un latte de almendra helado –con extra hielo por favor.

Ya se, ya se, que exagerada pero la verdad es que días tan bonitos cómo éste, se agradecen –y mucho.

*#BLESSED*

Me la he pasado de arriba para abajo desde que empezó el año. Son pocas las veces en las que tengo días que me puedo sentar en mi computadora a escribir afuera de un café. #MiActividadFavoritaDelMundoMundial

Creo que no he tenido tiempo de digerir al cien todos los lugares en los que he estado los últimos cuatro meses. Empezando con Cuba, terminando con Argentina. El explorar el mundo me pone muy de buenas, y me hace valorar muchísimo los días en casa. Pero últimamente he tenido un pensamiento que no he podido sacar de mi cabeza.

 

A lo mejor la vida se debe de vivir así –en el presente. No hay tiempo para digerir sino para darle la bienvenida a lo que sigue.

 

Apenas me encuentro a mi misma planeando un viaje a Argentina solo para despertar en Nueva York y darme cuenta que ya terminó. Ni he sentido los días, mucho menos los meses. Al mismo tiempo que viajo, trabajo (no joke) en por lo menos 5 proyectos diferentes que quiero sacar este año. Y como cualquier persona normal, empieza a entrar la ansiedad de querer hacer todo al mismo tiempo pero no se puede.

 

*BREATHE*

 

La vida se debe de medir por días. Tu desempeño debe de estar enfocado en el hoy.

Apenas está pasando una cosa y ya estás en la otra. Y así se nos va la vida, de una cosa en otra.

Pero lo más importante es detenerte de vez en cuándo,  respirar hondo y decir:

 

GRACIAS.

 

Hace poco les preguntaba por Instagram, ¿cuándo fue la última vez que diste las gracias? O sea gracias en serio, no al mesero, tu amiga o al chofer del uber.

Dar las gracias por todas las experiencias, -buenas y malas- que la vida te ha regalado.

Por poder levantarte en la mañana un sábado y pasar por un café.

Por perderte en una librería buscando un nuevo libro.

Por tener una cena con todas tus amigas y morirte de la risa.

Por tener un buen wifi (Trust me, a.k.a Cuba)

Por tener batería en tu celular.

 

LOL.

 

Por todas aquellas pequeñas cosas que hacen tu vida especial.

 

 

Cuándo damos las gracias, vibramos en una energía de abundancia.

 

 

El color de las cosas empieza a cambiar, tus problemas se empiezan a resolver y de repente pequeños milagros empiezan a pasar. Todo fluye en sincronía, empiezas a obtener las respuestas.

 

 

Nunca debemos de subestimar el poder de ser agradecido.

 

 

El dar las gracias por lo que ya tienes, atrae mayor abundancia de lo mismo –y mejor.

Cuándo estés de malas y quieras cambiar tu vibra, empieza a poner atención y dar las gracias por todo lo que tienes a tu alrededor. Es un ejercicio que siempre funciona y te hace lograr inteligencia emocional.

 

***(O escucha Feel It Coming a todo volumen y ya)***

 

Éste fin de semana en Argentina con Levi’s durante el festival, bailando como loca en The Weeknd me detuve tres minutos para dar las gracias. En esos momentos en dónde estás vibrando más alto, es cuándo más funciona. Lo más bonito de todo es que nadie se da cuenta que lo estás haciendo y de repente solo se te pinta una sonrisota después de hacerlo.

El nivel pro, es cuándo das las gracias por todo lo malo. Por algún ex, un viaje que no se hizo, un contrato que no se cerró o una persona que salió de tu vida. Cuándo te encuentres a ti mismo dando las gracias por esas experiencias, quiero que sepas que es una señal enorme de que la estás dejando atrás y que en verdad has aprendido y entendido la lección.

 

YAS.

 

Todo en ésta vida son pequeñas pruebas. Pruebas para comprobar que tanto trabajo espiritual has logrado y que tan conectado estás con tu yo superior.

 

Muchas veces es muy difícil salir adelante después de experiencias fuertes, pero recuerda que siempre debes de enfocarte en el –para qué- no en el porqué.

 

Cuándo empiezas a ver la vida por medio de –para qué’s- ese es el momento en el que realidad vas a trascender y pasar las pruebas. Estamos en un constante aprendizaje de cómo vivir y cómo ser felices. Todos estamos ahí, pero mientras estés dispuesto a seguir ese camino de aprendizaje y crecimiento espiritual, todo va a estar bien. I promise.

 

Keep going.

Be grateful.

Smile to life and life will smile you back.

Probably with a better smile than yours and more abundant than ever.

LOL.

 

 

Los amo y les mando mil glitter y besos de Miu.

 

 

p.s. Les dejo un ejercicio en dónde deben de escribir 10 cosas (sin pensar) de las que están agradecidos. Deja tu respuesta en los comentarios y los leo al rato, let's change the energy!

 

GRACIAS

 

-dear (emoji de glitter)

 

Photo by Gabriela Gum