señal

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Señal.

“The biggest adventure you can ever take is to live the life of your dreams.” -OPRAH

Me siento en mi escritorio y todavía es de noche. No es luz pero tampoco obscuridad. 

Se siente bien estar de nuevo en Brooklyn escribiendo desde mi cuarto rosa. 

Por primera vez en mucho tiempo, me despierto antes que el mundo.


El reloj de la cocina dice 5:00 AM, mi celular dice 6:00 AM. 


Debe ser el cambio de horario. 


Decido no regresar a dormir y pongo el café. Al mismo tiempo, tomo la decision de no tomar las medicinas. 

El sonido de la lluvia me lleva a otro lugar mientras el chiflido de la tetera me avisa que el café ya está por estar. 

Poco a poco, empieza a amanecer y mi casa se llena lentamente de luz. 

Ayer, Sábado por la noche tuve un date con McQueen. Aunque a los pocos minutos de empezar a ver el documental me quede dormida.


El jetlag me está matando. 


Tenia semanas de no despertarme sin un despertador. 

Tenia semanas de no despertarme queriendo regresar a dormir.

Por fin me despierto sin sentirme cansada.


Sigo enferma y el café no me sabe a nada. 


A lo lejos escucho jugar a Miu con una energía admirable para las 6 de la mañana.
A mi me gustan mis mañanas lentas, el café bien caliente y las ventanas abiertas.


El silencio. 


A veces me pregunto si lo que escribo tiene sentido.

Y es en ese momento en donde recuerdo que olvidé prender palo santo.

Después de esta introducción y el palo santo, empiezo por transportarme a Paris.

Paris

Ya faltaban pocos días para que fashion month terminara, y estaba sorprendida de mi misma. Había aprendido a administrar mi energía y dar mi 120% todos los días sin perder el ánimo. 

Ese día desde el momento en el que abrí mis ojos supe que sería diferente, que me iba a costar un poco más de trabajo.

Amanecí con el maquillaje de la noche anterior, clara señal de lo que se veía venir.

Mis pies destrozados de los tacones o a lo mejor de tanto bailar.

Mi alma ansiaba un pedacito de casa, así que se lo di con un café y palo santo por la mañana.

Empecé por quitarme el maquillaje y arrastrarme hasta la regadera. 

Escogí el sweater mas grande de mi maleta y me puse mis tenis pesados para mantenerme “grounded” durante el día. 


Mis cristales siempre conmigo, los guardo en el bolsillo derecho de mi pantalón de mezclilla. 

El llevarlos me hace sentir segura y que tengo un secreto. 


Ese día me estaba costando más de lo normal y todavía no había averiguado el porqué. 

Pedía señales. 

Será porque no recuerdo la última vez que me di un segundo para meditar?

Será porque he entregado todo sin guardar un poco para mi?

Mi alma necia me hacia regresar a enfocar mi energía en todo lo bonito, en lo positivo.

Así lo malo se desvanecía, era como magia.

Sin una gota de maquillaje, el sombrero de Pharell y un sweater que podía también usar de vestido, emprendí uno de mis últimos días de Paris Fashion Week.

En pocas palabras, echándole muchas ganas.


Ya casi terminas Andrea, ya casi se acaba.


Disclaimer: 

No cuento esta historia como queja, la cuento como agradecimiento con la vida. Me siento muy afortunada de poder hacer lo que hago, pero hay días que cuestan más que otros. (Y me parece relevante darle protagonismo a uno de esos días no tan perfectos al igual que los perfectos…)Esta historia es de ese día. 

Para este punto del viaje yo sentía que ya hablaba francés y saludaba al chofer con un carismático Bonjouuuuurrr! 

Veía por las ventanas y recordaba lo afortunada que era de estar ahi. 

Recordaba todas aquellas veces que visité Paris por placer y no por trabajo. 

Recordaba aquella primera vez hace 10 años que vi la Torre Eiffel y lloré.


Quién iba a decir que algún día iba a conocer tan bien Paris.

Quién iba a decir que iba a hacer tantas memorias ahí.


A la mitad del camino un dolor de cabeza me hizo recordar la exquisita champaña de la noche anterior. Y en algún punto entre la Ópera y nuestro destino final, me dije a mi misma: solo sonríe, ya casi terminas.

Como cada dia, pedi que me recordaran el itinerario. Por ahi de la cita de las 3 de la tarde pedí que pararan.


“Take it one thing at a time” 
O como decía mi ex, “Take it easy, but take it”


Antes de bajarme del Uber, me di unos segundos para respirar hondo. 

Veníamos llegando al Ritz a la primera presentación del día y yo me sentía de la chingada.

“El Ritz” pensaba, “Y yo sin una gota de maquillaje…”

Veo a lo lejos un grupo de fotógrafos paparazzi esperando en la entrada. Gracias a Dios no me esperan a mi, -pensé. 


“Yo se que siempre estoy en el lugar correcto en el momento correcto, pero necesito una señal clara de que estoy en la industria correcta, que tengo que seguir. Necesito una señal de que todo lo que estoy haciendo vale la pena, que voy hacia la direccion correcta, que todo esto va a tener sentido algún día. Necesito reafirmación de que no todo es superficial y que tengo un propósito en esta industria mucho mas allá de lo que hoy mi consciencia me deja ver. Una señal, grande y clara es lo que pido.”

Mientras me bajaba del Uber pedía una señal mientras respiraba hondo para llenarme de fuerza y seguir. A falta de maquillaje me pinté yo solita una sonrisa de oreja a oreja.

Bonjour! Saludaba a las personas de la entrada mientras me sumergía a este increíble universo que es el Ritz.

Cuando de pronto escucho algunos gritos de los fotógrafos y una risa detrás de mi.

Entre mi sonrisa, el bonjour y la señal que pedía a gritos, volteo lentamente y para mi sorpresa: OPRAH. 


Ella también, sin maquillaje, con una sonrisa pintada, su pelo rebelde y el look mas cómodo de Paris, hacía una entrada triunfal al Ritz. 


Y de la nada una voz en mi cabeza me dijo:

"Ahí está tu señal Andrea, tienes que seguir."


Y mientras caminaba enfrente de Oprah por ese icónico pasillo del Ritz, se me venían a la cabeza cada una de sus frases y su simple presencia me llenó de luz.

“Es real lo que esta pasando?”

“Es real que Oprah viene atrás de mi?”

“Es real que ésta es la señal?”


Después de esa cita, cancelé mi día para meditar.


Era un día en donde necesitaba mas que nunca un recordatorio de porqué estaba ahí. 

Necesitaba un “Keep going” del cielo, y me lo mandaron a través de una de las mujeres que más admiro.


“No matter where you are on your journey, that’s exactly where you need to be, The next road is always ahead.”

Photos by Gabriela Gum

Paris Fashion Week AW19

March 2019



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