25

A mis 25...

Aprendí que 25 son bien poquitos,

Que la vida apenas comienza y me falta mucho por aprender. 

 

A mis 25 valoré Nueva York. 

Porque no todos los dias te puedes sentar en primera fila a ver un atardecer con la ciudad de fondo. 

 

A mis 25 me volví a enamorar. 

Y no solamente de el, sino de la vida, las aventuras y la magia. 

 

A mis 25 aprendí que tengo que desaprender todo lo que he aprendido. 

Porque yo soy la única que puede decidir en que creer, a quien amar y dónde estar. 

 

A mis 25 supe lo que era ganarse la renta. 

Valoré toda la ayuda de mi familia, al mismo tiempo y escribiendo ésto, doy garcias. 

 

A mis 25 descubrí el mundo. 

Vivi un mes en Bali, me enamoré de una nueva cultura, platiqué con extraños y me caí de una moto pero al menos lo intenté. 

 

A mis 25 vi el atardecer por 28 días seguidos. 

Escribí cada vez que llovía y me perdí entre las olas del mar. 

 

A mis 25 escribí la más bonita historia de amor.

Pero no se la he enseñado a nadie porque sé que algún día el mundo la va a leer. 

 

A mis 25 regalé muchos libros y me perdí leyendo por días. 

Compartí con ustedes todas esas páginas que con solo leer me hacían despertar. Cada que compartía, ustedes también despertaban conmigo. 

 

A mis 25 coleccioné cristales de cada lugar al que viajaba. 

Y no solo de cada lugar, si no de cada experiencia, cada sentimiento, cada momento bonito o no tan bonito... Les puse nombres, les regalé propósitos...

Los cargue de sonrisas, risas, amor incondicional y momentos de paz. Los estudié, me compré libros, y me acabé el internet aprendiendo de ellos. Los adopté haciéndolos parte de mí.

 

A mis 25 descubrí que las verdaderas amistades se hacen en un minuto. 

Que es muy fácil reconocer a almas que ya habían viajado en tiempo y espacio contigo. Qué alegría volverlas a encontrar. Qué alegría tener los ojos para reconocerlas. Qué alegría que hay amigas que son almas gemelas que vienen a hacerte el viaje más bonito, más ligero.

 

A mis 25 empecé a practicar el amor incondicional. 

Aunque difícil entenderlo, entre más lo practico más creo en su magia. 

 

A mis 25 entendí que cuando un hombre en realidad te quiere, puede viajar continentes con tal de estar contigo un fin de semana. #truestory 

 

A mis 25 comprobé que la única manera de que el amor llegue a tu vida es amándote a ti mismo, rompiendo patrones, respetándote y teniendo claro lo que te mereces. 

 

A mis 25 seguí caminando descalza. 

 

A mis 25 seguí viajando por el mundo. 

 

A mis 25 tuve diez mil bajones pero cien mil subidas. La vida está llena de up's and down's y al menos ahora creo que lo entiendo un poquito más... 

 

A mis 25 aprendí a meditar. 

 

A mis 25 (re)-conocí mi alma. 

 

A mis 25 lloré, grité y después del berrinche me puse a trabajar. Perderte haciendo lo que más te gusta es el mejor remedio para cualquier mal... 

 

A mis 25 tomé más aviones de los que he tomado en mi vida. 

También leí más libros de los que he leído en mi vida.

 

A mis 25 aprendí a estar sola....otra vez. 

A disfrutarlo y diferenciar necesidad de compañía. Sigo aprendiendo, sigo aprendiendo...

 

A mis 25 usé un poquito menos los tacones y empecé a vestir más cómoda. 

A vestir para mi y no para los demás. 

 

A mis 25 me puse más glitter, más plumas y más color.

Entre más me conocí, más me acerqué a mi estilo personal. 

 

A mis 25 dejé de tener miedo de ser yo misma y pedir la opinión de los demás. 

 

A mis 25 escribí un poquito más, abrí mi corazón un poquito más.

 

A mis 25 entendí que somos luz y entre más brillamos, más contagiamos. 

 

A mis 25 aprendí que a veces no vas a tener una canción en tu corazón, pero que como quiera tienes que cantar. Nunca debes de dejar de cantar... 

 

A mis 25 empecé a tener mis propias opiniones y a escucharlas más. 

A mis 25 empecé a escuchar esa vocecita dentro de mi, mi GPS personal. A identificar que hay vocecitas buenas y vocecitas malas. Pero las tienes que escuchar, las tienes que escuchar. 

 

A mis 25 intenté nunca juzgar a nadie. 

Pero es un trabajo de todos los dias, -difícil... y me falta mucho camino por trabajar. Tuve más empatía. Respeté más. 

 

A mis 25 tuve esos roadtrips de los que tanto soñaba. 

Con un café helado y la música bien alta. 

 

A mis 25 aprendí a ser una mujer de negocios. Sigo aprendiendo, sigo aprendiendo...

 

A mis 25 luché todos los dias por no regresar a ese trabajo de 9 a 6. A elegir mis sueños todos los días. A no voltear atrás, por que siempre los sacrificios al final del día valen la pena. 

 

A mis 25 escalé un volcan en Bali. 

De noche, con solo la luz de la luna y las estrellas. 

Y dejé allá arriba todos mis miedos, de la obscuridad a la luz. Desperté una vez más...

 

A mis 25 vi el amanecer entre las nubes, arriba del volcán en Bali. Me quite miedos para hacer el viaje más ligero.

Y lo logré... lento, pero seguro.

 

Sé que el cambiar patrones, iniciar nuevos hábitos y hacer las cosas que más te gustan son solo el primer paso.

Cada vez que quiero tomar el elevador me obligan a tomar las escaleras.

Pero aunque me falten otros 25 años de seguir aprendiendo, hoy celebro el camino recorrido y los que faltan por andar. 

Con mucho cariño para mí y para ustedes,

-dear

 

LOCATION: WILLIAMSBURG, BROOKLYN

PHOTOS: FELIPE ESPINAL

STYLING: TIFFANY AZMOUZ