Ten minutes a day

Ten minutes a day

Según Malcom Gladwell, se necesitan 10,000 horas de práctica para hacerte experto en algo. Yo sigo en proceso de negociación de darme 10 minutos al día para hacer lo que más me gusta…

Poco a poco empiezo a escuchar en mi cabeza las palabras que pronto se convertirán en estas líneas.

**Corro a la laptop**

Corrí desde la cocina a sentarme para escribir en la laptop. Es impresionante cómo de repente solamente sientes esa fuerza, energía -o como le quieran llamar, jalando tu cuerpo exactamente a donde tienes que estar: la computadora. 

Traducción para mí, -escribiendo.

Hoy estuve todo el día planeando este momento. Cabe mencionar que son las 10:30 de la noche y apenas empecé a escribir. Cancelé todo tipo de eventos sociales: cenas, reuniones, amigos, bares… (¿tipo? es viernes…) hasta me di el lujo de poner mi celular en modo avión y ni así se me hizo empezar a escribir antes.

Típico que encuentras un millón de cosas que hacer antes de ponerte a hacer lo que en -realidad- tienes que estar haciendo. 

Mi vocecita interior el día hoy nunca se calló ¿les ha pasado? De esas veces que sientes que anda mucho más intensa de lo normal #RollingEyes

Si me permiten, les quiero compartir un poquito de lo que fue mi mañana. 

Para su mejor comprensión a las siguientes líneas:

Esto (  –  )  significa un pensamiento

Esto, ( ** )  significa una acción

Ahí les va...

**Acostada en la cama**

– Ok Andrea, hora de levantarte.
– A lo mejor estaría muy bien que hoy si fueras al hot yoga
– Bueno no, por que tienes mucho que hacer, aparte vienes regresando de viaje
– Te falta postear una última foto de la campaña de ayer en Instagram
– Pero bueno, primero tengo que hablarle al fotógrafo para que me mande las fotos ¿O ya me las mandó?
– Ok, ahorita checo…
– Se me antojó un café
– Si, necesito un café
–Bien Andrea, que buena idea
– Ok, levántate y ve por un café helado a Blue Bottle
– Noooo, acuérdate que prometiste empezar a hacer café en la casa
–Aghhhhrr okkkkk, café de la casa #RollingEyes

 

**Agarro mi celular**

– Tengo mil llamadas perdidas
– Me quedé dormida sin hablar con BJ
–Aghhhrr también te quedaste dormida con el makeup Andrea
–Tú muy mal…
–Déjame le marco
–Aghhhhr maldita diferencia de horarios, sigue dormido
–No espérate, primero el café
–Blue Bottle
–¡Que no! 
–Ok, café de casa

Nótese como hablo en diferentes tonos, personalidades, humores, todo… Parece como si estuviera en una mesa redonda de miles de personas hablando al mismo tiempo.


**Mensaje a BJ**
**Me levanto**
**Me lavo los dientes** 

y mientras tanto, mi vocecita anda súper platicadora el día de hoy…

–Andrea, tienes que ir al banco a reponer tu tarjeta de crédito
–Andrea, tienes que ir a dejar una ropa con Agatha
–Andrea, tienes que ir a checar lo de tus lentes
–Andrea, no pusiste el agua caliente para el café
–Andrea, tienes que desayunar
–Andrea, tienes que comprar una pasta de dientes nueva, ¡esta no te gusta!
–Andrea, te dormiste con el maquillaje
–Andrea, pésimo
–Andrea, desmaquíllate
–Andrea, báñate
–Andrea, ¡no! que primero el café
–Andrea, y para terminar te falta postear la foto ¡eso es muy importante! 
–Andrea, prioridades
–café…

**Termino de lavarme los dientes, voy a poner el agua caliente para el café**

–Hoy lo único que quiero hacer es escribir
–Me merezco muchísimo tener una sesión de escritura
–Ok pero primero tienes que ir banco y a hacer los pendientes
–No, mas bien primero tienes que desayunar
–Pero antes de desayunar, pon el café
–El café Andrea, ¡el café!
–Bueno, la verdad es que hoy ya es viernes, totalmente te puedes dar la tarde para terminar de leer el libro y escribir
Después de 3 horas de: acomodar mi depa, poner el café, tomármelo, responder mails, mandar propuestas, contestar mensajes, llamadas perdidas, postear en Instagram, responder más mensajes, bañarme, arreglarme, pensar que ponerme, pensar, elegir que zapatos ponerme, otra vez llamadas, otra vez mensajes, otra vez pensar….. 

**PUDE SALIR DE MI CASA**

Y bueno, como se imaginarán fui a terminar todos mis pendientes, salvar al mundo y hacer todo lo que a mi mente se le ocurriera antes de regresar para por fin darme el tiempo que más estaba esperando del día: escribir.

 

**Y justo cuando ya me senté a escribir**

 

–Estaría deli irte al rooftop a escribir, es justo el atardecer
 

**Me voy al rooftop**
**Llego al rooftop**

 

–Agh, no… esta súper caliente, bueno igual me aguanto un ratito y ahorita bajo

 

**3 minutos después, de regreso al aire acondicionado**

 

–Ok ahora si Andrea, escribe
–Andrea, ¿y si te preparas otro café?
–Ok ¡si!!!!
–¡Bueno no! acuérdate que prometiste solo uno, -máximo- dos cafés al día
–Ok, me voy a hacer agua de sandía
–Sí, ¡súper! mucho más healthy
–OK…

 

**Regreso a computadora**

**Escribo 3 líneas**

 

–Andrea, no has posteado la foto
–Andrea, quedaste de terminar de leer el libro hoy ¿Qué paso?
–Ok, igual me puedo dar una hora para leer, inspirarme y luego escribir

 

**Me siento a leer**

 

–¡Hay wow!, ¡está mega cool para snap!

 

**Dejo de leer**
**Agarro mi celular**
**Snapchat**
**Contestando mensajes**
**Viendo Instagram**

 

–¡Hay! Me llegó un mail 

 

**Revisando el mail**
**Contestando el mail**

 

–Ok, ya concéntrate Andrea…
–Concentrada

 

**Regreso a la computadora**

 

Y AQUI ESTOY. 

 

Les estoy haciendo un resumen de pensamientos /actividades que tuvieron que pasar para que yo, Andrea, me pudiera dar permiso de hacer una de las cosas que más me gusta de mi día -escribir. Lo peor de todo, me fui corta con los pensamientos, obvio hubo como un millón más que no escribí.

¿Se dieron cuenta –en nivel básico, la cantidad de pensamientos que pasaron por mi cabeza?
¿Ubican la magnitud de pensamientos?
¿Se han preguntado cuantos millones de pensamientos pasan por su cabeza cada segundo, minuto, hora, día, semana… vida?
¿Les pones atención?

 

¿Los escuchas? O, ¿ellos te escuchan a ti?... #QueFuerte

 

¿Por qué ponemos TODO antes de hacer lo que más nos gusta?
¿Por qué no podemos darnos permiso de dejarnos llevar haciendo lo que más nos gusta?
¿Les ha pasado que se quedan en la etapa de la buena idea y nunca pudieron llegar a la acción?
¿Alguna vez han llegado a la acción?
¿Cuándo fue la ultima vez que te pusiste en acción?

¿Por qué me costó tanto trabajo poderme dejar ir escribiendo como lo estoy haciendo ahorita?

Toda la culpa es de la vocecita en tu cabeza.

Hay dos tipos de vocecitas (me da risa el diminutivo pero nimodo haha así les vamos a llamar…)

1.    La de las buenas ideas -la buena onda :)
2.    La de los permisos -la party pooper :(

Muy chistoso, por que escribiendo estas líneas me di cuenta de los dos tipos. Si se ponen a analizar sus pensamientos (vocecitas) siempre hay una ¡súper buena onda! y otra media party pooper…

**PAUSA**

Definición de party pooper: 

par·ty poop·er
noun.informal

1.    a person who throws gloom over social enjoyment."I hate to be a party pooper, but I've got to catch the last train"


Regresando... y así las cosas. 

La vocecita party pooper siempre gana. Aunque la buena onda le eche mil ganas y tenga ideas millonarias.

–Vocecita buena onda: ¡voy a abrir un blog! 
–Vocecita party pooper: ¿qué??? ¿estas loca???? hahaha no lo puedo creer, ¡tú juras!!!! ¿y quién te va a leer???? ni sabes escribir…
–B.O: ¡Pero me gusta mucho la moda! y siento que mi estilo tiene una prepuesta muy cool, también mis amigas y en la escuela, siempre me dan comentarios bonitos de mis outfis, aparte siento que me gusta escribir…
–P.P: hahaha te volviste loca, necesitas mil cosas antes de empezar un blog, como: blah blah blah

blah.
blah.
blah.

A que voy con todo esto… 

Se los digo a ustedes -y me lo digo a mi misma-, necesitamos empezar a escuchar un poquito más a la vocecita buena onda y justo después, -en lugar de escuchar a la vocecita party pooper- ponernos en **ACCIÓN**

Eso, mis queridos lectores, es lo que nos está haciendo falta.

 

More doing, less thinking.

( ! )

 

Y no crean que yo tengo esto 100% dominado…

La verdad me cuesta muchísimo trabajo pasar una buena idea a la acción. Pero después de haber identificado este patrón de ponerme a hacer 1000 cosas antes de sentarme a escribir o hacer lo que en realidad me hace vibrar más alto, ya puedo combatir esa vocecita party pooper y contestarle:

“¡Ah si! me vas a empezar a sacar una lista interminable de cosas que hacer ¿antes de hacer lo que más me gusta? Pues no, espérame tantito y en una hora platicamos ¿OK?”

Eso es todo lo que necesitas, dedicarle 1 hora al día a hacer lo que más te apasiona para vibrar más alto.

1 hora.

1 maldita hora, ¡ósea no es nada!

Y aun así, nos auto-ponemos mil trabas.

Así que es momento de que te preguntes:

¿Qué es lo que más disfrutas hacer?
¿Qué es lo que pudieras hacer todo el tiempo, si el dinero no fuera un factor? 

Eso que pasarías tu vida haciendo si no tuvieras que trabajar y hacer mil pendientes…

¿Qué es lo que te hace vibrar más alto?
¿Qué es lo que enciende tu luz?


Eso, exactamente eso, que te pinta una sonrisa en cara y que no te importa hacerlo gratis, es lo que deberías de estar haciendo en este momento.

¿Y quieres saber porqué? Porque entre más dediques tu tiempo y atención a cosas que te hacen sentir bien, que te hacen crecer, sentirte mágico, que no exista el tiempo… vibras más alto. Traducción: brillas.

Y entre más brillas, menos obscuridad.

Y entre más brillas, más contagias a las personas a tu alrededor.

 

Entre más brillas, más alumbras.

( ! )

 

Y entre más personas se contagien de tu luz, más cerca estamos de cambiar al mundo.

Tienes mucha tarea, y yo también haha
Pero empecemos con la promesa de hacer eso que tanto nos gusta 10 minutos al día e ir aumentando el tiempo poco a poco.

Cuando menos nos lo imaginemos, tu habrás cumplido tus sueños y yo estaré publicando mi tercer libro.

Yo siempre he querido sentarme a escribir hasta que se me apague la batería de la computadora…

¿Cómo vez? ¿Te avientas a hacerlo conmigo?

¡Son solo 10 minutos al día! O sea, pasas mas tiempo en Instagram…

¿Sí???

**Los quiero demasiado**

(con los asteriscos por que es acción jiji)

-dear

P.S. déjenme comments, que a mi también me gusta leerlos!!

 

 

LOCATION: WILLIAMSBURG, BROOKLYN

PHOTOS: FELIPE ESPINAL

STYLING: TIFFANY AZMOUZ